Matemáticas en tu mundo

 

Matemáticas

y Sociedad

 

 

 Fundamentalismos religiosos vs matemáticas

Las iglesias tienen dogmas que las definen. Son elementos de doctrina incuestionables, que deben ser aceptados por sus miembros para pertenecer a ellas. Tal aceptación no se basa en argumentos racionales o en pruebas empíricas, sino en la fe. Fe significa creer lo que no se comprende ni se ve. Los dogmas están por lo tanto en conflicto con la razón y la experiencia. La aceptación ciega de dogmas es de difícil encaje con un pensamiento analítico y crítico. Las matemáticas debieran ser instrumento preferente para el desarrollo de ese pensamiento en la formación de los individuos.

En consecuencia, la educación matemática es mal vista y aún perseguida por los más estrictos fundamentalistas religiosos, entendiendo por tales a quienes no se limitan a seguir una fe como libre opción individual, algo siempre respetable, sino que han emprendido con denodado empeño la misión de imponer esos dogmas a los jóvenes, a través de una educación en verdades absolutas donde no hay lugar para la duda; y en ocasiones también a los adultos, a través de la fuerza y la coacción (como hace hoy en día el yihadismo).  En tales casos, las matemáticas son vistas como algo incómodo o aún peligroso. En el colmo del fanatismo, algunos llegan a impartir unas “matemáticas” sui generis, al servicio de la dogmatización que pretenden.

Según informaba CNN (07/11/2014), en el autoproclamado Estado Islámico (zonas de Siria e Irak bajo dominio del grupo ISIS) se ha decretado que los niños no pueden estudiar ni Matemáticas ni Ciencias Sociales. Su formación será fundamentalmente religiosa y orientada a la guerra. Y los maestros tienen que enseñar que las leyes de la física y la química "se deben a las reglas y las leyes de Alá". El decreto de ISIS terminaba con una advertencia firme: "Este es un anuncio obligatorio, y todos los infractores serán castigados".

Esa obsesión por la atribución divina a todo hecho científico, es compartida por otros estados mejor aceptados en la comunidad internacional por conveniencia, aunque, de otras formas, también intransigentes con el pensamiento libre. La escuchamos por boca de Wadjda, la niña saudí que protagoniza la película La bicicleta verde.

Padre: ¿Ese diploma es de verdad o de mentira?

Wadjda: Es de verdad, papá. En Mates soy excelente. ¿Quieres que te lo demuestre?... El teorema de Pitágoras es un milagro de Dios. El triángulo siempre se crea igual.

Padre: Parece que sabes de lo que hablas...

Por su parte, los jaredíes, judíos ultraortodoxos, pese a su antagonismo con los yihadistas, comparten algo con ellos. Han conseguido que en las yeshivas (escuelas religiosas propias) el Estado de Israel exima a sus hijos del estudio de las Matemáticas ya que las rechazan por considerarlas una “materia secular”. Informaba El Confidencial (11/12/2014) en un artículo con este titular:

Estos niños pasan largas horas recitando e interpretando la Torá y el Talmud, libros sagrados judíos, dejando de lado casi  todo lo demás. Dado que los jaredíes tienen una media de 6 hijos por familia, estos llegan a ser ya un 20% de la población de Israel menor de 18 años, lo que constituye un hecho doblemente preocupante. Esos jóvenes serán incapaces de insertarse en el mundo laboral y vivirán, al igual que sus padres, de la subvención estatal concedida a estas familias ultraortodoxas autoeximidas del trabajo, cuya única ocupación es el rezo y la procreación, un fenómeno de parasitismo social legalizado. Por otra parte, la de esos muchachos será una visión del mundo unidimensional, lastrada por el dogma, sin apenas recursos intelectuales para el pensamiento autónomo y la reacción.

La inquietud que desde la defensa del libre pensamiento pueden provocar los casos anteriores crece cuando en un estado hasta hace poco laico como Turquía hay personajes públicos que quisieran que su país tome una deriva similar. RT publicaba un artículo con este titular (24/07/2017): 

Nada mejor para terminar que la siguiente frase, atribuida a Hipatia de Alejandría (370-415), víctima del fundamentalismo cristiano de su época:

Preserva tu derecho a pensar, puesto que incluso pensar erróneamente es mejor que no hacerlo en absoluto

 

   

 

 

 

(c) José María Sorando Muzás

matematicasmundo@gmail.com