Un hombre afortunado
Un
hombre mayor, que tenía ya olvidadas sus matemáticas, quiso solicitar un
empleo para jardinero del ayuntamiento de su localidad. La hoja del examen
era similar a la siguiente:
Se puso el
hombre a la tarea escribiendo: 9 x 1 = 9 9 x 2 = ...
Aquí
comenzó a rascarse la cabeza y no pudo escribir la respuesta.
9 x 3 = ...
Idem.
9 x 4 = ...
Idem.
.................
9 x 8 = ...
Idem.
9 x 9 = ...
Idem.
Llegado este
punto quiso contar las respuestas falladas, y así fue poniendo al lado de
lo escrito, las respuestas falladas:
9 x 1 =
9
9 x 2 =
1
9 x 3 =
2
9 x 4 =
3
9 x 5 =
4
9 x 6 =
5
9 x 7 =
6
9 x 8 =
7
9 x 9 =
8
Tan
desmoralizado quedó, que se dijo: «No puede ser, he debido de contar
mal. Voy a repetir la cuenta». Y la comenzó por abajo esta vez. Con
lo que escribió:
9 x 1 =
9
9 x 2 =
18
9 x 3 =
27
9 x 4 =
36
9 x 5
= 45
9 x 6 =
54
9 x 7 =
63
9 x 8 =
72
9 x 9 =
81
Ya
totalmente desilusionado, al ver que había contado bien los ocho fallos
habidos, entregó su hoja de examen.
Ni que decir
tiene que consiguió el empleo.
Comentario
de su padre, al enterarse de lo ocurrido en el examen:
- "Si
en la hoja del examen le ponen una segunda pregunta pidiéndole los cuatro
puntos cardinales, también hubiera conseguido el empleo".
Un amigo:
-
"¿Por qué lo sabes? ¿Acaso tenía enchufe?".
- " No,
pero hubiera contestado NO SE".